jueves, 29 de mayo de 2014

Cuentos, Fábulas y Relatos

EL MEJOR REGALO
Un hermoso día, mi padrino Miguelito, me obsequió unas preciosas flores por ser mi cumpleaños. Las puse en un jarrón con abundante agua. Al día siguiente amanecieron más bonitas que el día que me las regaló. También recibí un lindo canario, muchos juguetes y un inquieto conejo, todos estos regalos me pusieron muy feliz, pero al mismo tiempo pensaba que era de muy mal gusto tener a estos inofensivos animalitos en cautiverio, por eso tome una importante decisión la cual me haría más feliz que el día que los recibí porque sé que ellos también se van a sentir muy felices por volver a su hábitat. Mi decisión consistía en ir a un lugar parecido al bosque y dejarlos en libertad y así lo hice; por eso con esto ayudé a preservar la naturaleza. Para mí, fue el mejor regalo
Colorin colorado este cuento se ha acabado




EL ARBOLITO MILAGROSO
Había una vez un campesino que vivía en la orilla del río, como todos los campesinos habitaban en una casa de paja y madera, allí amarraba su canoa y colgaba su atarraya. Un día los campesinos se pusieron a cortar los árboles de la orilla del río para sembrar maíz y plátano, pero a todos ellos les habían dicho que no debían cortar los árboles porque el río se desbordaba y no prestaron atención. El campesino cortó todos los árboles alrededor de la casa menos en el que colgaba su hamaca. Hasta que un día se vino un gran invierno y creció el río y arrastró las casas que estaban en la orilla incluyendo la del campesino. Cuando el sintió que su ranchito se caía, corrió y se agarró fuertemente del arbolito donde colgaba la atarraya, pero el río también lo arrancó y se la llevó. El campesino se aferró al árbol con tanta fuerza que al amanecer estaba sobre él.
 Desde entonces, el campesino no volvió a cortar los árboles de su finca sino que los cuidaba y no dejaba que sus amigos los cortaran. El río no se volvió a desbordar y el campesino pudo pescar feliz.
 


Fábula
La ardilla que ríe  

Había una vez una ardilla que vivía en la pradera con sus amigas las abejas  Florencia y Jacinta.

Florencia y Jacinta siempre estaban sonriendo y movían sus aguijones con mucha alegría, pero la ardilla de nuestra historia siempre estaba triste y solitaria y nunca se reía.
Un día, sus amigas las abejas  se cayeron al suelo y nuestra amiga la ardilla  se rió tanto que nunca jamás volvió a estar triste. Desde aquel momento se tomó la vida con alegría y vivió feliz para siempre.

Moraleja: La vida hay que vivirla con alegría.





  

EL MONO Y EL TIGRE

Érase una vez un tigre en una selva. Caminando por la selva, se encontró con unos monos jugando al escondite y el tigre dijo:
- ¿Puedo jugar?
Los monos no le dejaban jugar porque no era de su misma familia. El tigre, se fue muy triste y se encontró con sus amigos los elefantes con los que se puso a jugar. Llegaron los monos y el tigre les dijo:
- Bueno, os dejamos jugar aunque vosotros no me habéis dejado jugar a mí.
MORALEJA: No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti

LA ESTRELLA, EL CORAL Y LA MARIPOSA

Había una vez una estrellita fugaz, era la más pequeña pero la más luminosa y hermosa de todas las estrellas. Vivía pensando en bajar del cielo ya que le interesaba saber cómo era la vida en la tierra, hasta que un día cumplió su sueño. Se desprendió del cielo y cayó a la tierra en una playa, pero cuál sería su sorpresa al observar en la orilla a un Coral llorando, muy triste y sin consuelo. La estrella se le acercó y le dijo: --¿Por qué lloras señor coral? ¿Qué está pasando aquí? El coral parpadeó dos veces y le respondió: --Es que resulta que adentro en el fondo del mar, más de un habitante se está muriendo debido a la cantidad de basuras que son arrojadas a él por los humanos, por ejemplo: el pulpo perdió su fuerza, los peces ya no nadan, las medusas y nosotros los corales perdimos nuestro encanto. ¡No te preocupes señor coral! Que si de consuelo te sirve, allá en el cielo sucede casi lo mismo, el sol cada día calienta más, la luna ya casi no alumbra y nosotras las estrellas ya casi no brillamos.--¿y… a que se debe todo esto? --- preguntó el coral .La estrella le dijo: ---pues, a los inventos del hombre, ya que día a día hay más contaminación por los gases y químicos que producen las fábricas, los aviones, en fin, producen tantas cosas que contaminan la atmósfera, muy triste pero esa es la realidad que vivimos--- afirmó la estrella. Ya un poco más calmado, el coral invitó a la estrella a dar un paseo por el bosque, a lo cual ésta dijo que sí. Se internaron en él y cuando habían recorrido un poco se encontraron posada sobre el tronco de un árbol a una mariposa que lo menos que quería en ese momento es lo que mejor sabe hacer: volar. El señor coral y la estrella le preguntaron:---¿Qué te sucede linda mariposita? Esta respondió:
 Es muy triste la vida en el bosque, los árboles perdieron sus hojas y sus flores, ya no dan frutos, los pájaros ya no cantan, los jardines perdieron su belleza y colorido, en fin a los demás animales los embarga una gran tristeza, todo esto debido a la mano indiscriminada del hombre por la tala de árboles, construcción de viviendas, tráfico de especies y muchos casos más. ¡Qué panorama tan triste y desolado! concluyeron los tres, ---yo creo que al hombre debemos castigarlo--- manifestó el señor coral. ---No sé si de pronto con nuestra ausencia para darle a entender que nosotros somos necesarios y hacerle comprender que el mundo está en peligro. La mariposa replicó: ---ninguno de estos castigos solucionará esta situación que vivimos, hasta que el hombre tome conciencia del daño que nos está causando y que se hace así mismo.---Propongo que llevemos un mensaje de advertencia a todos los hombres y puedan prevenir la muerte del mundo. --- dijo la mariposa. Todos aprobaron la idea y decidieron llevar el mensaje a los diferentes lugares de la tierra. Pasado un tiempo se realizaron muchas campañas y se crearon movimientos ecológicos para preservar las riquezas naturales y otros recursos que tenemos en la tierra. Al final todos decidieron dejarle una enseñanza a los habitantes de la tierra: ---”No importa en el sitio donde te encuentres, recuerda que todos somos diferentes, pero hijos del mismo creador y podemos vivir juntos.  

      EL PLANETA IMAGINARIO




Había una vez un planeta muy lejano en la galaxia que se llamaba Colegialismo. Tiene forma de colegio y es multicolor.

En él podemos encontrar cinco continentes: Matemáticas, Lengua, Religión, Conocimiento y Humanidad.

En este último hay personas de todo tipo, comen y hacen las mismas cosas que nosotros los humanos.
En Conocimiento hay plantas; comen lluvia y algunas otras plantas. Trabajan construyendo nuevas especies.
En Religión hay muchos pueblos: Abrahán, Moisés, Jesús… Todos tienen forma de Biblia y trabajan construyendo corazones buenos alimentándose de buenas acciones.

En Lengua hay cinco pueblos: A, E, I, O, U. Los habitantes tienen forma de letra, comen puntos y comas y se dedican a formar palabras.
Por último en Matemáticas que lo forman cinco pueblos: sumas, restas, división, multiplicación e igual. Sus habitantes tienen forma de números y comen números y se dedican a formar operaciones o problemas.



NATALIA VARGAS ROJAS 



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